11.7.06

Nido de percepciones
También en Frontera del lunes.

La fenomenología reconoce que el alter ego es una paradoja.
John O´Neill.


Ocuparse en un libro de literatura infantil podría asociarse al ocio, ya que la función de abrir el conocimiento comúnmente se asigna a los libros de ciencia. En esta devaluación, la literatura se quedaría con la tarea de narrar y escudriñar de modo poco científico los sucesos del universo conocido. Escribir literatura para niños o adolescentes, con su exceso de fantasía, llevaría a considerar como un desperdicio los esfuerzos en la escritura de textos que no generan, necesariamente, conocimiento.

El nido de los sueños (Siruela, 2004) es uno de esos libros que al inicio nos conminan a evaluar el buen uso del capital de un autor o autora (en este caso, la célebre escritora Rosa Montero) dedicada en narraciones infantiles. Como lo sugiere la autora en su introducción para la publicación en la editorial Siruela: si normalmente se consideran mejores los últimos escritos, por su libertad imaginativa y afectiva este libro se vuelve necesario como medio para recuperar la infancia.

La solución del alter ego
Con dedicatoria a sus sobrinos (la primera impresión de la breve novela se publicó en 1990), El nido de los sueños escarba la memoria infantil para delimitar los rasgos del "otro yo" habita a todo ser humano. Balbalú, personaje audaz y extrovertido que resulta el contrapunto de la personalidad callada de la niña Gabi, permite comprender el sentido de los mundos inventados por la fantasía infantil. Como un nido, el cúmulo de experiencias contrastantes de la niña que es desatendida por sus padres y hermanos, engendra otros nombres, lugares y personalidades con que la niña aprende a enfrentar el mundo real que inicialmente aborrece.

Escapando a la circularidad de un relato infantil con enseñanza o moraleja, como narración literaria el texto entrega figuras de la imaginación y enigmas que detienen al lector frente al reto de desentrañar el mundo interior que la novela alcanza a describir con sus preguntas existenciales.

El oficio de nombrar
Uno de los rasgos que pueden resultar más atractivos a los lectores púberes y adolescentes es la resignificación de las cosas llamadas a la vida mediante nuevos nombres. Para escapar a la desagradable vida cotidiana que le tocó en suerte, Gabi, la protagonista, se desenvuelve colocando tiras de papel con originales nominaciones a los lugares no deseados que terminan transformándose. Esa estrategia transporta a Gabi discreta y misteriosamente a una dimensión donde los objetos se animan y con su voz terminan revelando el sentido de su las cosas de su mundo real.


Para todas las percepciones

La función instructora asignada a los libros, en este caso no se revela mediante el discurso de la protagonista, sino en la propuesta implícita de escuchar otras sabidurías, las que vienen de las cosas y fenómenos que afectan a los seres humanos.

Complementario al proceso de individuación de los niños y niñas mayores, El nido de los sueños sería también una guía de salida hacia la autonomía personal del lector, con la ventaja de que podrá conocer otra faceta de una de las narradoras contemporáneas más creativas.

1 comentario:

Neonidas dijo...

Suena bien... Hay un libro titulado el "libro triste" por Quentin Blake. Es bellísimo para los niños.. Mientras tanto uníos desde la frontera despotricar con la provincia..